
La Navidad se acerca y el frío empieza a apretar. En Alcázar nos sorprendió una nevada que nos dejó tan congelados como nuestros dos equipos referentes, Gimnástico y Adepal, en sus respectivas ligas. El Adepal perdió por segunda jornada consecutiva, y de nuevo en un derby regional, en Guadalajara, un equipo tocado que terminó ganando en la prórroga. Y el Gimnástico empató en Quintanar del Rey un partido en el que necesitaba ganar, y perdió en casa ante La Roda un partido en el que mereció ganar. Es lo malo del deporte, que mucha veces los resultados no se corresponden ni con las necesidades ni con los méritos.
Los resultados de los dos conjuntos alcazareños en las dos últimas jornadas han enfriado, como el cada vez más incipiente invierno, el despertar que se avecinaba en un Adepal que iba para arriba tras ganar en Tíjola, y el de un Gimnástico que salió del farolillo rojo al vencer al Talavera. El deporte, como el clima, ha sido caprichoso y cuando parecía que salía el sol, cayó nieve. Y nos hemos quedado congelados.
Dos jornadas después, Adepal sigue cuarto y Gimnástico último. Misma posición en la tabla, misma frustación. Adepal quiere estar más arriba. El Gimnástico lo necesita. Hay que reaccionar ya, descongelarse, porque el tiempo pasa y no da tregua. Se acerca la Navidad, tiempo de regalos. A ver si llegan. Se acerca la Navidad, tiempo de turrones. A ver quién se los come.
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